En los últimos años, hablar de emprendimiento se volvió una tendencia. Se nos invita permanentemente a crear empresa, a independizarnos, a monetizar nuestras ideas y a convertirnos en nuestros propios jefes. Las redes sociales abundan en mensajes que muestran el lado inspirador: la libertad, el éxito, los viajes y la imagen de quien construyó algo desde cero.
Sin embargo, hablamos muy poco de lo que ocurre después. Una cosa es tener una idea, otra muy distinta es lograr venderla y una todavía más compleja es convertir ese negocio en una organización capaz de sostenerse en el tiempo.

1. Las tres facetas en el desarrollo empresarial:
En el siguiente cuadro resumo de manera muy general las caracteristicas que diferencian a cada uno de los roles abordados en este artículo:

Desde afuera es fácil observar los activos, contratos o el nivel de vida de quien lidera una organización y asumir que solo disfruta los resultados. Rara vez se visibiliza la carga que implica sostener esa estructura:
Uno de los mayores desafíos ocurre cuando el emprendedor o comerciante crece y debe convertirse en empresario. Este tránsito exige abandonar viejas prácticas operativas para dar paso a un enfoque estratégico:

Principio clave: Crecer sin estructura no elimina el caos; lo multiplica. Una venta mal negociada afecta la cartera, la falta de cartera destruye la caja, sin caja se frena la operación y el incumplimiento destruye la reputación. En una empresa, todo está estrictamente conectado.
Muchos emprendedores construyen un negocio buscando libertad y terminan esclavizados por él. Esto ocurre cuando se pretende obtener los resultados de una organización madura manteniendo las prácticas del inicio:
Como suelo resumirlo para reflejar este cambio de mentalidad y la necesidad de gobierno corporativo:
"Las responsabilidades se delegan las responsabilidades NO"
Ser empresario no se demuestra con una matrícula mercantil o una gran facturación ?especialmente en un entorno donde una empresa se crea con solo una cédula, sin un plan de negocio ni una exigencia de capital para proteger a empleados y proveedores?. Ser empresario se demuestra con la capacidad de construir estructura, desarrollar personas y hacer que la organización sea más grande que la persona que la fundó.
Construir empresa exige estructura, método, disciplina, liderazgo y responsabilidad.
Necesitamos menos romanticismo empresarial y mayor educación sobre lo que realmente significa estructurar una organización sostenible.
El verdadero hito de la evolución empresarial no radica en cuánto logra hacer el fundador en el día a día, sino en cuánto ha logrado construir para que la organización funcione bien, incluso en su ausencia. El objetivo final no es volverse indispensable, sino crear una empresa que no necesite ser salvada todos los días.
Por eso en SIGMACORE, te ayudamos a construir la estructura necesaria para operar tu modelo de negocio independientemente de la etapa en la que estés.
Es primirdial entender que la una estructura sólida no es solo para las grandes empresas, es el primer paso: cada avance respaldado por la estructura adecuada le otorga sostenibilidad a tu organización en el corto, mediano y largo plazo.
¿Listo para dar los pasos necesarios para convertirte en empresario?
Conoce más sobre el Método SIGMACORE y los 7 Núcleos en el libro Sistema Integrado de Gestión de Paula Restrepo (con prólogo del actual vicepresidente, exministro y rector José Manuel Restrepo). Una guía estratégica para diagnosticar, sincronizar y estructurar tu empresa.

COMPRA TU EJEMPLAR · CON 50% DE DESCUENTO · CLIC AQUÍ.
Da el primer paso hoy. Visíta www.sigmacore.com.co y agenda un diagnóstico estratégico con nuestro equipo de consultores.
¿Tienes dudas o requieres información más específica? Contáctanos.
Haz clic en el siguiente enlace para iniciar un chat de WhatsApp con uno de nuestros asesores: Vamos a WhatsApp o llámanos al +57 312 850 0001
SIGMACORE. Gestión Integral. Impacto con Sentido.
